Petróleo y Bitcoin en 2023: ¿cuál es más rentable?

El 2023 hasta ahora se puede considerar un año positivo para los distintos activos financieros. El S&P500 muestra un +17,43% de crecimiento y el Nasdaq un explosivo 34,17%. Esta realidad también arropa a otros activos de gran importancia como el Petróleo y el Bitcoin.

Ambos pasaron por un año de altos y bajos como consecuencia de las condiciones macroeconómicas en Estados Unidos. En el caso del crudo, el asunto es más complejo, teniendo en consideración que las tensiones geopolíticas también le afectan considerablemente. De hecho, a partir de este lunes se encuentran en Singapur las élites petroleras para analizar la situación y explorar posibles escenarios.

Los recortes de producción de la OPEP+, en particular de Arabia Saudita, así como la inesperada resistencia de Rusia a las sanciones, complican el panorama. Todo esto lleva a que el precio del crudo se coloque nuevamente en la barrera de los $90 dólares por barril en los dos indicadores principales: Brent y WTI.

El panorama del petróleo y de Bitcoin

El petróleo y el Bitcoin tienen fama de ser dos activos muy volátiles en los que se apuesta con mucho riesgo. La baja capitalización de mercado de la criptomoneda reina y su bajo volumen de comercio son factores que provocan grandes movimientos de precios. En el caso del crudo, su precio depende de las condiciones geopolíticas y eso es también muy cambiante.

Los cambios de precio de este año en ambos activos son un testimonio de lo dicho arriba. Sin embargo, a pesar de que las condiciones que les rodean son de alto tono, ambos se las arreglan para mantenerse en números verdes.

La economía de altas tasas de interés en Estados Unidos y el decepcionante crecimiento económico de China se contaban como componentes bajistas para el crudo. De igual modo, el techo unilateral del G7 contra el precio del petróleo ruso daba la impresión que obligaría al país euroasiático a producir más. Occidente suponía que, para mantener sus ingresos, Moscú se vería obligado a bombear más crudo, lo que llevaría a que el precio del Brent bajara.

Pero el asunto no resultó como se esperaba. Rusia se manejó de forma diestra y ahora se dispone a anunciar un recorte de producción de 300 mil barriles por día. Con todos estos elementos, el petróleo se dispone al alza.

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La presión de venta sobre el Bitcoin reina

A diferencia del petróleo, el Bitcoin y otras criptomonedas no cuentan con un cartel de precios o de grandes jugadores como Rusia o Arabia Saudita. Esto le deja a merced de las fuerzas ciegas del mercado (y de la SEC). La agencia regulatoria de Estados Unidos está provocando una escandalosa manipulación de precios en el mercado de criptomonedas.

Recientemente, la firma Grayscale logró una resonada victoria en los tribunales contra la agencia regulatoria. El hecho hizo suponer que la presión llevaría a que los reguladores no tuvieran más opción que aprobar algún ETF al contado de Bitcoin. Pero la SEC mantuvo su política y nuevamente aplazó la fecha de revisión de 7 solicitudes. Esto último provocó el más reciente resbalón del mercado cripto.

No conforme, la agencia también arremetió contra una productora de podcasts y otras publicaciones por promover NFT. Al hacerlo, la empresa habría ofrecido valores sin licencia. En consecuencia, para la SEC también los NFT son valores, lo que hace suponer que pronto irán contra las plataformas de comercio. Desde junio, los reguladores vienen en una aguda ofensiva que ha tambaleado los precios de las criptomonedas.

A esto se suman las presiones macroeconómicas que colocan a una posible recesión a las puertas en la economía estadounidense. Estos puntos hacen ver los hechos que llevaron el precio de BTC a la actual tendencia.

En lo que va de 2023, el precio de Bitcoin (abajo) y el del Petróleo (arriba) están en terreno positivo, pero el primero supera con creces al segundo. Fuente: Barrons
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¿Cuál es mejor para invertir?

Considerando el contexto arriba presentado, se concluye que el petróleo está en posición alcista y el Bitcoin en lo contrario. No obstante, el segundo tiene un poder mucho mayor en cuanto a rendimientos en 2023.

Como se aprecia en los gráficos de arriba, el rendimiento de Bitcoin es de 57% en lo que va del año, mientras que el del crudo está apenas por encima del 8%. Aunque en el corto plazo el petróleo se ve con más fuerza, ampliando la franja temporal es el Bitcoin el que luce más sólido.

Descargo de responsabilidad: este trabajo tiene fines meramente informativos y, bajo ninguna circunstancia, se debe asumir como una invitación o asesoría de inversión. Las criptomonedas son activos de alto riesgo e invertir en ellas puede provocar pérdidas totales de capital.